DE "DESDE LA NIEBLA"



 Poemas Publicados en
POEMAS DESDE LA NIEBLA

POEMA EN LA NIEBLA

I
Ya no puedo distinguir
el susurro de las hojas
cuando se entregan al viento,
del llanto sereno de la lluvia.

II

Cada mañana confundo
la música de un violín,
que se escapa hacia la noche,
con poemas teñidos de otoño.

III

No aprecio la diferencia
entre lágrimas tempranas,
perlas que nacen al alba,
y el rocío vestido de escarcha.

IV

No me interesa saber
si escucharé al despertar
al duro viento rugir
o el rumor de las olas del mar.

V

Tan sólo soy una sombra
que se transformó en espuma,
poema desde la niebla
escrito a la luz de la luna.


BUSCARÉ MI REFUGIO

Buscaré mi refugio cada noche de invierno
en el húmedo vientre de una nube cualquiera.
Y al llegar la mañana, me dirán esas nubes:
vuelve pronto al camino, que la Luna te espera.

Beberé de las hojas que vestidas de lluvia
invadirán los bosques cuando sea primavera.
Y mientras mi sed sacian, me dirán esas hojas:
vuelve pronto al camino que la Luna te espera.

Soñaré los veranos en mil islas desiertas,
el rumor de las olas, y la brisa ligera.
Y al quedarme dormido, me susurrará el viento:
vuelve pronto al camino que la Luna te espera.

Cuando venga el otoño, y con él las tormentas,
cuando escriba mis versos, a la luz de una hoguera,
cada nube que pase, al recitar tu nombre,
me empujará al camino, pues la Luna me espera.


CON LAS ÚLTIMAS NIEVES.


Con las últimas nieves
se va el invierno.
Llega la primavera,
y huyen los sueños.

Mi alma es fuego en la noche
hielo en el día
arde cuando oscurece
después, se enfría.

La primavera es lluvia,
nieve, mi invierno,
Noche clara el verano,
mi otoño es sueño.

Me despierto soñando
que me he dormido
para olvidar los sueños
que se han perdido

Con las últimas nieves
se va el invierno.
Llega la primavera,
y huyen los sueños.


© JJ 2013. Programado para un minuto antes de que termine el día.


APRENDER DEL VIENTO


He aprendido a conversar con el viento
a escucharlo entre las olas del mar
Puedo reír , he aprendido a llorar
intentando describir lo que siento.

He aprendido a convertir el lamento
de las almas que ambicionan volar
de los cuerpos que desean amar
en los versos de los que me alimento.

Ya nada me interesa lo aprendido
junto al mar, el camino ha terminado,
y en el agua mi alma se ha dormido

Hoy se oculta entre brumas mi pasado.
Ya mi último poema se ha perdido.
Lo único que importa es que he llorado


© JJ 2013


ROMANCE DE SUEÑOS Y ESPERANZA

Somos como dos cometas
que surcan el universo:
Una misma trayectoria
separada por el tiempo

Sueño llegar a tu lado
y, rompiendo mi silencio,
muy cerquita de tu oído
poder decir que te quiero.

Sueño beber de tus labios,
quiero besarte y no puedo.
Sueño tener tus cabellos
enredados en mis dedos.

Y sueño como mis manos
recorren todo tu cuerpo,
llenándolo de caricias,
provocando tu deseo.

Sueño dormirme en tus brazos,
despertar a un universo
donde esos dos cometas
ocupen el mismo cielo.

Pero, llega la mañana
y entiendo en cuanto despierto
que, aunque venza las distancias,
ya me ha derrotado el tiempo.

© JJ 2013


PARA DORMIR EN TU ALMA.


Ha quedado en mi retina,
para siempre, dibujada
esa imagen que me invita
a refugiarme en tu alma.

Tu sonrisa misteriosa,
tu misteriosa mirada,
el misterio de esos ojos,
que en algún sueño descansan.

Y me invade tal ternura,
dejándome sin palabras.
que debe ser el silencio
el que, en mi nombre, te habla.

Ya tu imagen, hecha sueño,
duerme bajo mi almohada
un sueño de terciopelo,
que la noche me regala

Y sueño que tú me sueñas
y que, en tus sueños, me llamas
y quiero seguir soñando
aunque la noche se acaba.

Que no me despierten nunca,
que no llegue la mañana,
para soñar que me sueñas,
para dormir en tu alma.

Soñaré mientras pueda. Ojalá los sueños no acaben


FRENTE AL ESPEJO

Cuando el viento recoja este poema, serán las diez, hora en la que el reloj se para y llego a un lugar sin tiempo, un lugar donde mi sueño se hace realidad.
En el aire viajan mis palabras. Yo deseo que, al leerlas, en tus oídos suene mi voz y te pierdas en un sueño azul.



Mientras cepillas tu pelo,
callada frente al espejo,
yo me fijo en el reflejo.
de esa sonrisa que anhelo.
Hoy necesito el consuelo
de esa ternura soñada,
de esa boca deseada,
de un beso que me de vida;
de una caricia prohibida...,
del calor de tu mirada.

Mientras cepillas tu pelo,
sonríes frente al espejo
y, mirando tu reflejo,
yo creo estar en el cielo.
De tu piel de terciopelo
quisiera sentirme preso,
y, mis ojos, lo confieso,
sueñan la luz de tus ojos.
De tus dulces labios rojos...,
sueñan, mis labios, un beso


© JJ 2013


TRISTEZA


Ya no me habla la lluvia,
ya no me habla.
En las nubes se queda
cada palabra.

Manto de lluvia fría
que ahora me empapa,
de tristeza y silencio
me tiñe el alma.

Y me parece el día
noche cerrada,
si me falta la luz
de tu mirada.

Necesito tus manos
suaves y blancas,
porque ansiando caricias,
mi piel, las llama

Ya no me habla la lluvia
está callada.
Se disuelven los versos
en una lágrima.



© JJ 2013


TODAVÍA

Pasarás por mi vida sin saber que pasaste.
Pasarás en silencio por mi amor y, al pasar,
fingiré una sonrisa como un dulce contraste
del dolor de quererte... y jamás lo sabrás.
José Ángel Buesa. (Poema del Renunciamiento.)


Tú si sabes que pasé por tu vida
como yo sé que estuviste en la mía
y, que por mucho que intente olvidarte,
lo estás,... todavía.

Aunque ignoras mis noches de insomnio
aguardando cada nuevo día
sabiendo que aunque no deba amarte,
te amo,... todavía.

Nada sabes de mi amor en silencio.
de palabras en mi pecho escondidas,
ni sabes que, aunque los días pasan,
lloro,... todavía.

Tú quizá podrás olvidarme.
Quizá el tiempo curará tus heridas.
Mas el dolor por el daño que te hice
está en mí,... todavía.

© JJ 2013

Es la hora de hacer una pausa.
Habrá otro momento, tal vez.



AMAPOLAS AZULES


Si tú no estás, si me faltas,
te extraño y te necesito
como a la luz, como al agua,
como al aire que respiro.

Si no bebo de tus labios,
de sed se muere mi alma,
de una sed interminable
que sólo tus besos sacian.

Si no tengo tus caricias,
si me faltan tus palabras,
mi cuerpo tiembla de frío,
mi corazón es escarcha.

El cielo se torna gris
cuando te llamo y no acudes,
y gris me parece el mar,
grises se vuelven las nubes.

Si alguna vez se deshace,
este lazo que nos une,
no habrá quien plante en mi alma,
las amapolas azules.



© JJ 2013


TENDRÁN QUE MORIR MIS VERSOS


En ocasiones, las lágrimas que caen sobre la hoja de papel, dibujan ellas solas los versos.


Qué cruel ha sido el destino
que me hizo soñar tus besos
y,ahora, me niega tus labios
para que cumpla mis sueños.

¿Porqué me mostró tus ojos?
¿porqué me mostró tus dedos?
¿porqué dejó que tus manos
acariciasen mi cuerpo?
...
Qué cruel ha sido el destino
que te trajo hasta mi lado,
y después ha permitido
que te ame como te he amado.

Y no me dejan gritarlo,
debo quedarme callado,
dibujar una sonrisa
para esconder que he llorado.

Porqué habrá sido el destino,
tan cruel y tan despiadado
que tu corazón y el mío
ha unido con un candado.

Y después tiró la llave
donde nadie la ha encontrado,
que en el fondo de algún pozo
para siempre se ha quedado.

Tendrán que morir mis versos
en mi corazón guardados
si ya no puedo decirte
mi vida, cuanto te amo.



© JJ 2013





CAMINARÁS ETERNAMENTE POR MIS SUEÑOS




I
La oscuridad me posee y me domina
en este instante en que mi mente confundida,
no sabe si es de noche o es de día.

Yo sé que el viaje hacia Itaca no termina.
Me bastará llegar a una isla perdida
donde aguarda,tal vez,tu alma por la mía.

II
Me esconderé para siempre bajo el mar
y, ensayando la mejor de mis sonrisas,
me entregaré a ese sueño que no avisa,
del que ya no es posible despertar.

III
Tú, caminarás eternamente por mi sueño,
serán tus pasos, quizá, como un rumor lejano,
y, aún dormido para siempre, buscaré tu mano
Mi corazón buscará tu corazón, su dueño.

IV
El viaje, es verdad,nunca termina.
Es hora de pararse y descansar.
La oscuridad me posee y me domina.

Es hora de dormirse bajo el mar
con tu imagen grabada en la retina.
Tengo sueño,no quiero despertar.



© JJ 2013


SI LLORAS...



Si lloras,
se abren las heridas de mi alma
y, al contacto con tus lágrimas saladas,
me escuecen.

Si lloras,
la tristeza que veo en tu mirada,
la tormenta que en tus ojos se desata,
me duelen.

Si lloras,
refúgiate, amor, en mis brazos.
Que tus labios reclamen mis labios.
Que tus besos llamen a mis besos.
Y, cuando tu ardiente cuerpo desnudo,
encienda una llama en mi cuerpo,
verás como todas tus lágrimas,
se evaporan al calor de ese fuego
que se enciende cuando nos amamos:
una hoguera de amor y deseo.

No llores, mi vida, no llores.
Acércate y dame un beso



© JJ 2013