viernes, 25 de marzo de 2016

NUNCA DISEQUÉ LAS MARGARITAS


"NUNCA DISEQUÉ LAS MARGARITAS"

Si supiese leer los silencios
sin asomarme a los ojos,
entendería qué me dice el viento,
qué me susurra la lluvia,
qué es lo que dibuja la luna
cada noche sobre las nubes.
No sé interpretar los silencios
ni preguntar a las flores.


Si encuentras una margarita
empapada de rocío
o de lágrimas perdidas,
protégela de la noche,
guárdala hasta el nuevo día
y, cuando rompa el alba,
déjala rozar tus boca.
Si reconoces el sabor de mis labios,
sabrás que te amé en silencio,
cada segundo, cada minuto, cada hora
que quise gritarlo al viento,
escribirlo sobre las nubes,
dibujarlo en la espuma del mar.
Sabrás que necesité tus besos,
que no puedo olvidarte,
que no quiero olvidarte,
que no te olvido.
Que ni la más feroz de las tormentas
pudo apagar este fuego
que, lentamente, me consume.
Que me tuve que marchar
a donde me espera el olvido.
Que he aprendido a llorar
que nunca disequé las margaritas.




© JJ 2016